viernes, octubre 16, 2009

Algunas cosas que contar

Un día y otro pienso en contaros algunas cosas, incluso las anoto, pero luego no le veo mucho el sentido. Mi blog es tan personal, lo lee tan poca gente, que ¿para qué sirve?

Me gusta contar mis cosas, hablar de mi, también de otros temas, pero quizá sobretodo que todos mis amigos supieran mis inquietudes, mi estado anímico, lo que hago. Sin embargo sois pocos amigos los que lo leéis y por eso pierde parte de su objetivo y por eso a veces no digo nada. Volvamos a intentarlo.

Parece mentira porque dice EmilioComunero que precisamente le sorprende de mi tema en elatleta que casi nunca escribe nadie y sin embargo sigo y sigo escribiendo cada semana. Bien, no se porqué será, esa disciplina si he podido cumplirla y creo que me satisface mucho cuando encuentro algún amigo que me dice que me ha leído, aunque no pone nada, o aquél que pone algo porque ya no conoce a nadie o casi nadie en el foro y al menos mi tema le suena. ¡Es que es muy viejo ya! Creo que ya ha pasado los 6 años.

Os quería contar un poco de mi situación actual. Me agobia todo o casi todo. Fijaros que hoy me han dejado un abono para ver mañana el partido del Real Madrid (cuestión que os podéis imaginar me apetece bastante poco, puesto que soy poquito futbolero) y he sacado una entrada digamos que cercana a la de este abono. Me dicen que luego en el campo nos podremos situar mi hijo y yo juntos sin problemas, que siempre hay asientos libres y nos podemos juntar, que si un socio nos dice que ese es su sitio, pues nos cambiamos a otro y ya está. Sencillo, ¿no?, pues yo me agobio, tengo una angustia en el estómago ... ridículo, ¿eh? No es la primera vez en mi vida que estoy así, pero como ahora además me levanto muy abatido por las mañanas sin ganas de sacar adelante el día he decidido ponerle remedio.

Fui a mi doctora de medicina general de la Seguridad Social y me mandó medicación, yo le pedí ir al psicólogo, me dijo que de momento íbamos a probar con medicación. Decidí no tomarla y probé a intentarlo pos Asisa. Mi médico me mandó a un psiquiatra para que me enviase al psicólogo, y ésta tampoco ha querido, lo primero: medicación, y luego ya veremos. Hace tres días que tomo un antidepresivo (Esertia).

Me da rabia, pero no he podido yo solo. Ya se que lo tengo todo, que soy un pusilánime, pero afrontémosolo, estoy enfermo. No me critiquéis mucho.

Recuerdo cuando mi padre bebía (era alcohólico). Se levantaba por la mañana majísimo, pero por las noches se acostaba a veces muy enfadado o gritándonos. Estaba borracho, y era un enfermo. Se murió cuando yo tenía 14 años y hasta no hace demasiado no le perdoné. Le reprocho que no se cuidara porque nos tenía a nosotros, a sus hijos, ¿para que nos tuvo y nos dejó tan pronto por no cuidarse? Pero ahora entiendo que era un enfermo.

Yo creo que estoy enfermo. No mucho, solo un poquito, ¿por qué? No lo se, quizá no he tenido una infancia muy feliz y me he acostumbrado a sufrir, a luchar, por eso he salido maratoniano y ultrafondista a lo mejor. En ese sufrimiento me encuentro cómodo, me encuentro en mi salsa. Pero no es lo más sano, sería mejor encontrarme bien siendo feliz, pero no se. Tengo que pasarlo mal.

Será porque de pequeño me pegaban mucho. No mis padres. Pero tenía una señora que nos cuidaba con 6 años o por ahí creo que hasta los ocho y nos pegaba mucho. Yo se lo decía a mi madre, pero como también éramos malos mi hermana y yo mi madre pensaba que no sería para tanto, serían solo algunas tortas, pero resulta que no, hasta que me rompió el tabique y sangré mucho, y entonces mi madre se enteró de verdad. Mi madre trabajaba mañana y tarde y mi padre aunque solo por la mañana creo que no volvía a casa hasta que estaba mi madre y luego se iba a los bares.

Y entonces a mi madre le dijeron que en un internado me podrían cuidar los curas. Antes se estilaba eso. Lloraba mucho allí. Solo tenía ocho años y a veces por las noches me juntaba con un compañero a cantar en una ventana y a llorar.

¡Qué soledad y que tristeza!

Y podría contar muchas cosas más. ¿Por qué no puedo disfrutar ahora?

Mi tensión arterial ha pasado de ser 12-7 el año pasado a 13-9,5 o 13-9 este año. Me he quitado la sal para evitar la pastilla esa de por vida y estoy más o menos por 13-9 y a veces 12-8, depende.

Me cuesta más aún correr, ¿será por eso? Pero, a pesar de estar siendo duro la vuelta del verano en el correr estoy intentando salir.

Y ahora me embarco en la maratón de Bilbao, nada menos que nocturna, y con ida y vuelta en coche sin dormir. Ya no se que pensar, no se si tengo ganas o no. No parece un plan nada razonable y voy a preocupar a mi familia.

Ayer fui al masajista. Tengo un dolor enorme que me sube desde el hombro derecho hasta la base del cráneo y que a veces se me agarra como una mano en la parte exterior del cuello. Me dijo Fernando (Nervios, el masajista) que lo tenía hecho polvo.

¿Me estoy deteriorando a marchas forzadas?

Te he leído, Pepo, y me siento más optimista. Por eso os escribo, no os preocupeís, voy a hacer todo lo posible por salir de ésta bien.

Por cierto, estuvimos en Praga hace un par de semanas. No estuve bien del todo, pero tampoco mal.

SEIS DÍAS DE HUNGRÍA. CAMPEONATO DEL MUNDO

  CRÓNICA SEIS DÍAS DE HUNGRÍA. CAMPEONATO DEL MUNDO Cuando me apunté a esta carrera en Hungría ya me había apuntado a los 6 días de Francia...