CRÓNICA SEIS DÍAS DE HUNGRÍA. CAMPEONATO DEL MUNDO
Cuando me apunté a esta carrera en Hungría ya me había apuntado a los 6 días de Francia y a las 48h de Burjassot y el planteamiento en todas ellas era “aprender” sobre las carreras multi días. Sin embargo, cuando llegué a Hungría, tras los buenos resultados en las 24h de Barcelona (172kms oficiales) y en los 6 días de Francia (570Kms) me puse como objetivo los 600kms y un planteamiento más competitivo que aquel que pensaba a finales de 2025.
Ya en el entrenamiento de los dos meses previos a Hungría llegué sin ganas de andar, solo quería entrenar corriendo y esto, junto al buen número de pruebas anteriores (las 3 indicadas antes) creo que fue determinante para no poder alcanzar el número de 600kms.
También notaba bastante tensión por la logística previa, avión, alojamiento en Budapest para después de la carrera, el transporte hasta Balatonfüred, la propia gestión del equipaje para la prueba … En fin, me agobié un poco de más.
Pero una prueba de este calibre tiene mucho más y todos los que hemos participado sabemos que hay muchos factores pero ninguno es excusa porque incluso los dolores en carrera, o la falta de descanso que afectan a muchos, las ampollas, heridas, calor, frío, unos con apoyo, otros sin él, todo forma parte de lo que manejar y lo manejamos cada uno con sus fuerzas y capacidades de esos momentos.
Para mí particularmente pasar tiempo sin mi mujer, Sofía, me obliga a un ejercicio mental de distanciamiento que también forma parte de los contras de la carrera. Siempre la echo de menos pero consigo aislarme lo más posible.
Es una aventura preciosa por todo ello y una experiencia imborrable que me encanta y me hace tener ya ganas de repetirla.
Y aquí va el relato:
Salgo de casa con tiempo suficiente para llegar al aeropuerto porque quiero pasar pronto el control de mochilas ya que llevo polvos y pastillas, incluso gel de masaje y no se si me van a obligar a tirar algo. Me veo ya con Raúl, un chaval de 27 años que va a participar también en los 6 días y su apoyo, Bárbara, de 24 con los que viajaré y compartiré la estancia y visita a Budapest tras la carrera.
Pasamos sin mayores problemas el control de mochilas aunque a mí me la abren y les tengo que explicar el objetivo del viaje.
Llegamos en un buen vuelo y ya están ahí nuestros compañeros de viaje a Balatonfüred, Manolator y Carmelo. Manolator nos ha ayudado alquilando un coche para los cinco. Coger el coche resulta un tanto complicado entre otras cosas porque a Manolo no se le ha activado correctamente internet. Lo conseguimos solventar y podemos llegar a nuestro destino, ya en el camping de Balatonfüred.
Hacemos los papeleos de entrada y nos alojamos en el mismo bungalow todos menos Carmelo, que no cabe en el nuestro y al que han asignado otro. En Francia se manifestaba un acierto elegir los acompañantes en el bungalow pero en Hungría hay espacio de sobra y en realidad el resto de españoles estaban solo dos por bungalow, lo cual era más cómodo, dado que tenían una habitación para cada uno y sobretodo para compartir el aseo, ducha, cocinilla y demás y de cara a los ruidos, idas y venidas a la carrera, a dormir, etc. Por mi parte estuve encantado compartiendo habitación con Manolo y bungalow con los chicos.
Por la noche y a la mañana siguiente ya nos daban el desayuno en la carpa de avituallamiento y ahí ya ví que a diferencia de Francia el ambiente era menos alegre en los que servían la comida. Se hacía menos acogedor y cercano, supongo que o bien por el carácter de los Húngaros o bien porque es campeonato del mundo y han más “seriedad”.
La cena, pues pasta, pero el desayuno te mondas de la risa, salchicas con salsa de mostaza, jajajaja. Pues yo me comí varias y pan y estuve encantado. Durante la prueba en Francia no comí casi nada del avituallamiento en carrera; sí lo que daban en la comida y en la cena, pero aquí en Hungría, comí de todo en todos lados, e igual que en Francia me sentaba todo bien, ni un solo día ni momento tuve problemas digestivos, y comí mucho y de todo, y cosas extrañas para nosotros como una sopa de melocotón o ciertos caldos con mucho condimiento.
En su momento, en noviembre y hasta mayo me curré mucho el comer y beber en los entrenamientos y no se si será por eso, pero incluso en esta carrera tomé muchos cafés y tampoco tuve ni siquiera ardor de estómago y esto fue un gran punto positivo.
Cuando dimos el paseo previo a la carrera, visitando el lago Balatón, que está al lado del camping, a las nueve de la mañana, ya notaba que quemaba la camiseta por el sol. Ufff, malas noticias.
Me notaba muy nervioso en la salida. Los españoles nos pusimos juntos, fotitos.
Manolator, Luisito, yo, Fernando Soriano, Santiago Hitos y abajo Raúl y Carmelo. Falta el gran Ricardo Vidan, que iba más por libre. La fotógrafa, Bárbara.
Los que formamos parte de la DEU nos hicimos también la nuestra junto al bungalow:
Y salimos a las doce y voy comodísimo y decido ponerme al frente en la tercera vuelta y darla el primero en solitario, como una cosa de broma o para quitarme los nervios. No creo que tuviera ningún efecto. Ya evaluadas las zonas de andar y correr comienzo a hacerlo con la misma pauta y dar las vueltas de 898,2 mts en 6 minutos. Paso el km 10 en apenas 1h05’, es decir, voy rápido, pero hace mucho calor y como nos dan la comida a la una decido hacer la primera parada y vídeo donde ya barrunto que este calor no me va a hacer nada bueno.
Quizás no tengo demasiada paciencia en estas paradas y apenas paro cuarenta minutos. Aunque me he tumbado en la cama también hace bastante calor en el bungalow así que decido salir al circuito. Hago alguna parada a lo largo de la tarde pero apenas 8 o 10 minutos en los que me ducho algunas de las veces.
Cuando llevo 30 vueltas, que son 27kms aproximadamente y ya 4h de prueba, 4 de la tarde, pretendo parar hasta las 6 y apenas lo consigo. No duermo, pero estoy tumbado y salgo a las cinco y media y aparte de las paradas de ir al baño, cenar y demás, todo bastante rápido, no paro hasta llegar a las 90 vueltas (80kms) con los que me voy a la cama un poco antes de las dos de la mañana. Coordinado con Manolator y así nos vamos juntos.
Por la noche en el circuito he estado sudando contínuamente por la humedad.
Raúl se ha ido antes y se levanta a las cuatro y media, yo le oigo y me levanto. Apenas he dormido nada pero sigo a muy buen ritmo hasta las siete de la mañana que me vuelvo a descansar. Se me están quitando las ganas de correr y me noto que voy a menos.
Aún así vuelvo a salir hasta las nueve y media de la mañana donde no soporto el calor y con 122 vueltas y 110kms recorridos, me voy al bungalow hasta las cinco y media de la tarde. Ya no estoy corriendo, no tengo ganas, no tengo fuerzas o qué, pero aunque las piernas no me molestan no paro de echarme agua y sudar y estoy harto y me voy al bungalow.
Cuando salgo por la tarde ya soy consciente que tengo que plantearme que los 600kms no llegarán y que no me apetece o no puedo correr de momento.
A las nueve ceno y descanso en total 3h y apenas he conseguido 15kms más. Sigo luego hasta las 4:30 de la mañana y 145kms. Avanzando como puedo consigo llegar al final del día 2 con 172kms. Este segundo día han salido 62kms.
Ha caído lluvia y me he constipado. A las 6 me meto en el bungalow 12h con casi 200kms recorridos. Paracetamol y comienza otra nueva fase en la carrera.
Este tercer día es el que menos kms consigo, con la parada de 12h solamente me salen 54kms y alcanzo los 225kms.
El 4 día sigo adaptándome a solo andar y evitar el calor máximo, descansando a mediodía y por la noche unas 3h. Reflexiono que para estas carreras tan largas no solamente vale entrenar correr sino correr y andar, que es lo que he evitado estos dos meses anteriores. Consigo 75kms y llegar a 300kms.
Sigue haciendo calor, es increíble y yo sigo con el paracetamol.
Estoy bastante acatarrado, incluso con algo de fiebre, y pensando en intentar llegar a 400kms.
Este quinto día consigo 57kms y llego a los 356kms. Estoy parando contínuamente, me duelen la planta de los pies.
A punto comenzar el sexto día pienso que no llegaré casi ni a 400kms, pero onsigo descansar en la habitación de Bárbara y Rául un par de horas y salgo a las cinco de la tarde y me noto algo mejor, corro en algún momento y comienzo a comerme más rápido las vueltas y los kms.
Ya no descanso. Motivado por la última noche la paso en el circuito, disfrutando muchísimo de cada momento y cada descanso y consigo este último día 99kms para un resultado final de 455kms.
De hecho las últimas 3 horas las paso a ritmo más lento, acompañando a Fernando Soriano a conseguir alcanzar los 600kms.
Fernando, al igual que Ricardo Vidan, son dos ultrafondistas a los que he seguido estos últimos años en las pruebas de 6 días y han sido parte de la motivación para venir. Es un orgullo estar a su lado, me encanta cómo compite, en el caso de Fernando con un gran sentido del humor.
Me he sentido muy a gusto con todos los compañeros. Manolo ha pasado un calvario con sus pies, pero que ninguno de los dos ha podido competir en unas mejores condiciones, pero tampoco lo habrán tenido fácil el resto. Creo que todos, salvo Ricardo Vida (84 años y 445kms) han quedado por debajo de lo que valen. Quizás Carmelo, con 533kms sí ha podido conseguir incluso algo más de lo que esperaba porque creo que me dijo que no se había preparado bien, pero vale mucho, tengamos en cuenta que Carmelo ha llegado a ganar incluso una backyard (la primera edición en Los Montesinos).
Reparto de trofeos a los ganadores en las diferentes categorías (Raúl, único representante de su edad que asistió, campeón del mundo; Ricardo, Santi, también obtuvieron premios). Luego cena de despedida y al día siguiente vuelta en coche a Budapest. Me puse malo, ganas de vomitar, paramos el coche, todo quedó en un susto, Manolator y Carmelo avión de vuelta a España y Raúl, Bárbara y yo pasamos tres días fantásticos en Budapest.

