No veo amanecer, casi en nada. Por eso me voy a la sierra, o simplemente porque me gusta. Pero ahora le veo el simbolismo.
No amanece alrededor, sino que hay ocaso y hay a quién le gusta más.
A mi no, cada amanecer es distinto, y cuando vienes de la noche la sorpresa es mayor, sobretodo si es en buena compañía.
Pero falta la buena compañía sino es interesada o dirigida, cada vez más.
Me pierdo en los esfuerzos para salir de la noche, pero si te empeñas en vivir de noche estamos conectados y yo no veo el día, o soy optimista, y no lo soy.
No estoy deprimido, solo enfermo, hacía tiempo que no me daba algo. Tengo varias enfermedades, muchas de ellas se curarían saliendo a correr, pero lo hago menos, otras se curarían arrancándome las tripas, pero no soy capaz, necesito una película o inventármela, o una depresión, o una revolución. Necesito que cambiemos, que esto sea menos feo, y como siempre, necesito que me quieran.
No te atrevas a comentar en mi blog, tarado.