
No me extraña la Revolución, no me extraña el rencor del obrero.
Soy pusilánime, soy débil de carácter, soy un cobarde. Si alguna vez hubo en mi un valiente, un inconformista luchador, ¿dónde quedó? ¿por qué me rendí tan pronto?, ¿por qué soy tan débil?, ¿por qué me he apegado a todo?
Hoy he sentido de nuevo una gran tristeza en mi trabajo, siempre me acerco a los más débiles, me llevo mejor con el conserje, con la de la limpieza, pero le pongo cara de amargura, no quiero comer con la jefa. Odio que me pregunte y no me escuche, que me tome como un "quejica". Dejemos que se desahogue el obrerete.
A unos compañeros les han ofrecido baja voluntaria en su empresa y pasar a otra montada exprofeso para aglutinar servicios y abaratar costes. Pero perdiendo sus condiciones anteriores. Ellos no quieren. Yo lo hice, no sabía el efecto, y aquí estoy, pero ellos se han negado, y me parece bien, están en su derecho. Hoy a dos de estos siete les han mandado a sus antiguas empresas. Quizá erróneamente estimamos que allí les echarán. Quizá nos equivoquemos.
¿Quién es nuestro patrón?, ¿los propietarios, accionistas? Ellos pusieron su dinero en la empresa y esperan rentabilidad, en nuestro caso quizá hasta una forma de hacer periodismo, quizá ya no quede nada de eso. Pero en realidad ellos no son nuestros patronos; yo digo que cuando ellos se llevaron un 75% del resultado por dividendos yo lo entendí, es su dinero, a mi me suben un 4%, pues no está mal.
Pero llegan las vacas flacas y primero llegan para algunos, no para los sueldos de 150 mil euros o más. Hoy comentaba Gil Marín, Consejero Delegado del Atlético de Madrid, que su sueldo bruto es de 900 mil euros. Tengo que suponer, que como es práctica habitual, recibe además toda una serie de privilegios y compensaciones, incluso esos seguros de empresa que se estilan ahora, que una parte es para directivos y otra para "empleados".
¡Ah, es que ellos no son empleados! A nosotros nos mantienen el sueldo, esos 20, 30 o 50 mil euros, en los casos privilegiados, y ellos también se lo mantienen, en sus 120, 150, 300, 500 u 800 mil euros.
Y nos van a quitar el parking y harán lo que quieran. Mañana me dirán que me bajan el 50% el sueldo y yo pondré el culo. ¿O haré como estos siete compañeros y les diré que no, que es indigno?, ¿o les cortaré el cuello?, ¿les pasaré por la guillotina?
Bienvenidos a la nueva esclavitud, "afuera hace frío", es el dicho de ahora. Espero que muy pronto lo haga para ti y para tus padres, y para tus hijos, que el frío les acompañe en su nueva vida eterna, AMEN. Esto te deseo, desde el centro, cada vez más a la izquierda, porque te odio, a muerte, explotador/a.
Con cariño a los que se den por aludidos.