sábado, mayo 16, 2026


 LES SIX JOURS DE FRANCIA.  5 a 11 MAYO 2026

Esta prueba se ha celebrado en su vigésima edición los días 5 a 11 de mayo de 2026.

Desde hace un par de años venía viviendo a través de los directos de youtube las pruebas en Francia y en Hungría, que son las más conocidas en Europa y a las que suelen acudir algunos españoles.

Estas pruebas me habían llamado la atención en mi búsqueda de mis límites o de mi comportamiento físico y mental acumulando kilómetros y cansancio.

El año pasado el campeonato del mundo (evento privado) fue en Francia y el circuito me pareció justo para tanta gente (120 personas), dejándose paso una y otra vez o sin dejarse paso, marchando en grupos de dos o tres o más personas y viendo como era adelantar. Aún así la prueba me resultaba muy atractiva, quizás algo importante es que es relativamente cerca de Madrid (1.100 kms) y se podía hacer en coche con amigos.

Lo planteé al grupo que habíamos formado los 3 hermanos Olías, Javi y yo para Ronda 2025 y nos apuntamos los cinco, con lo cual se añadía un punto muy positivo para acometer la prueba y efectivamente al ir en grupo sobretodo el transporte, que también la convivencia en los bungalows y durante la prueba, en las comidas, en el recorrido, etc. para mí fue un apoyo.

Yo ya venía entrenando distancias largas andando y corriendo y había participado hacía cinco semanas en las 48h de Burjassot y sabía que el descanso durante la prueba era tan necesario como la alimentación, hidratación y entrenamiento y aunque tenía las lógicas dudas de cómo podría responder a tantos días tenía la esperanza de haber hecho lo posible por mi parte por probar esta primera ocasión con ciertas garantías de salud.

Un mes antes del inicio de la prueba Javier Olías se dio de baja de la misma porque no se encontraba ni física ni mentalmente para acometer la prueba como a él le gustaría. Este detalle podría parecer importante porque por un lado la idea era de equipo (en realidad grupo de amigos del correr) y en lo particular porque él ponía el coche, que era bastante voluminoso.

Para mí personalmente en lo logístico me impedía llevar una cama plegable que me pareció muy útil en Burjassot para los pequeños descansos en la zona de avituallamiento y descanso personal en lugar de ir al bungalow (que está a más distancia, o en el propio circuito) y que pensaba llevar también una mesa plegable. Por supuesto como he dicho también por el hecho de hacer equipo o grupo, tanto en el viaje como en la convivencia, pero no se le pudo convencer por parte de sus hermanos y no vino.

Los otros dos hermanos Olías (Mario en primer lugar y Jose en segundo) tuvieron alguna duda o inconveniente. No se encontraban en buena forma física y además a Jose le habían puesto un examen de oposición justo el lunes.

El siguiente coche era el de Mario y a pocos días se estropeó con lo cual como el siguiente más grande era el mío por fin nos íbamos con el de casa.

La idea era salir el lunes a las siete de la mañana pero como tuvimos el nuevo inconveniente del examen de Jose tuvimos que salir a la una. Pero la buena noticia es que el examen le salió muy bien, alcanzando el segundo puesto y una calificación superior a nueve. Jose Olías es un buenísimo estudiante, aparte de deportista.

Los Six Jours tuvieron mucho de adaptarse a lo que nos venía, desde el principio y creo que cada uno lo consiguió y salimos muy contentos con la experiencia en todos sus aspectos.

La mañana del día 4 lunes compré en el Ahorramás y en el Alcampo alimentos y productos de limpieza para el bungalow y los cargué en el coche.

Mario vino a casa a las doce y salimos a recoger a Javi a las doce y media en la zona de Oporto. A la una ya Oli había terminado su examen de oposición y le recogimos en el barrio de Estrella.

Comenzamos el viaje con el maletero cargado hasta los topes pero todo cabía bastante bien o lo suficiente como para ver a través de la luna trasera. Comencé la yo y bueno hicimos algunas paradas: todo bastante bien a buena velocidad y llegamos a de Vallon-d’Port o sea en Francia en la comarca de L’Ardeche aproximadamente a la 1 menos cuarto de la noche; ya no se podía acceder con el coche al camping pero teníamos un parking al lado para dejar las cosas.

Decidimos cargarlas hasta el bungalow que nos asignaron; nos acompañó el vigilante y pasamos la primera noche. Fue bastante útil para mí llevar un carrito porque pude poner las dos bolsones que llevaba.

La comida del grupo la dejé en maletero porque no era nada perecedero y al día siguiente (martes 5 comienzo de la prueba) por la mañana ya pasé todas las cosas con el propio carrito al bungalow y las colocamos.

Ese primer día no incluía la comida en la carrera porque la carrera la prueba comenzaba a las 12 del mediodía y entonces decidí preparar un poco de pasta: macarrones con tomate y cebolla ajo y atún esto me vino posteriormente bastante bien no solo para comer ese día antes de empezar a correr como posteriormente un par de días que tenía hambre y que pues me vino bien tener el complemento de esos macarrones que se había preparado el primer día y que estaban en la nevera.

El primer día salimos todos bastante emocionados con la camiseta de la organización porque era obligatorio; antes de salir se dio una charla en francés que en ese momento pues entendí regular pero como me había leído el reglamento se había algunas de las cuestiones básicas en el reglamento y bueno salimos ese primer día con una marcha en mi caso desde el principio de andar correr para conocer el circuito buscando bueno la primera vuelta de hecho la hice solamente andando para conocer un poco el circuito y decidir en qué zonas iba a andar y en cuáles a correr así lo hice; luego fui ajustando a lo largo del día y de los días .

Ese primer día muy buenas sensaciones a pesar de que por momentos hubo lluvia y esto dificultaba la marcha ya que había que cambiare y volverse a cambiar. La lluvia este primer día no era muy intensa (sí lo fue por la noche, cuando estaba en la cama oí llover con fuerza) con lo cual yo simplemente con una gorra y la equipación que llevaba en ese momento me era suficiente.

La cena era entre las 7:30 y las 8:30 y el general nosotros nos reuníamos a las 8. Ese primer día como es habitual pues yo fui el primero y claro como yo era el que más rápido comía y menos paraba pues sí que es verdad que ahí tuve que esperar un poquito realmente apenas compartir con ellos nada y seguir en el circuito hasta la una de la mañana.

Yo contaba desde el principio vueltas y no kms como el resto. Fue lo que me pareció más cómodo mentalmente también (las vueltas eran de 1.131mts cada una) y realmente fue mucho mejor para mí porque quizá yendo a kilómetros hubiera sido no sé algo más complicado psicológicamente no lo sé como decirlo pero el hecho de ir en vueltas pues bueno me relajaba. Era una vuelta más, una vuelta más y desde ahí y en todo momento partir el día en tres partes: una era desde que nos levantábamos aproximadamente a las siete de la mañana hasta la hora de comer (a la una); luego desde acabar de comer hasta la cena que los seis españoles la hacíamos juntos a las 8 y luego desde la cena hasta irme a la cama que era la una o una y media.

Bien es verdad que sobre la marcha ahora contaré que no todos los días fueron iguales. Ese primer día por lo tanto acostándome a la una de la mañana en 13 horas hice 70 vueltas que es aproximadamente 79kms, lo cual está bastante bien; no lo esperaba ni lo dejaba de esperar. No tenía cálculo de esa cantidad de kilómetros simplemente yo me centraba en avanzar. Las sensaciones eran muy buenas corría muy cómodo y bueno pues esa noche dormí más o menos entre que me preparé para acostarme y tal pues hasta las 2 de la mañana no me pude acostar y dormí más o menos bien esas cinco horas quiere decir que no me desperté no recuerdo haberme despertado especialmente y nada hasta las siete.

A las 7 desayunamos juntos algo y también sobre las ocho lo que ofrecía la organización, pero fue el único día que desayunamos lo de la organización porque nosotros teníamos cosas en el bungalow y así no hacíamos la parada del desayuno nada más levantarnos. Otra opción hubiera sido levantarse a las seis y desayunar a las ocho. Quizás pruebe esto en el campeonato del mundo de Seis Días en Hungría en septiembre, acostarme a las doce y levantarme a las seis.

Más o menos esos siete y pico pues salía el circuito. A las 12 que era ya 24 hora ese día hice 100 vueltas. Había realizado 100 vueltas exactamente que son 113 kilómetros aproximadamente a partir de ahí bueno pues hasta la 1 pues no me acuerdo dí unas cuantas vueltas más y comimos y ese día iba lloviendo de vez en cuando y me salió una ampolla. No me dolía ni nada pero decidí pincharla como no sabía dónde estaba la aguja y el hilo pues directamente me la pinche con un imperdible y fue la única ampolla que tuve en todo el tiempo; afortunadamente no me volvió a molestar ni nada simplemente le saqué el líquido que tenía la ampolla y ya está.


Seguí hacia adelante y ese día lo completé con total de 170 vueltas es decir en esa jornada hasta la 1:30 de la madrugada pues esas diecisiete horas habia conseguido 100 vueltas más y me fui a la cama a la 1:30, perdiendo bastante menos tiempo que el día anterior, pero siempre con mi ducha previa a dormirme.

Más o menos estuve con Javi algunas últimas vueltas para irnos juntos. Habíamos tenido el primer día un pequeño primer conflicto que todos fueron muy menores y todos se solventaron sin problemas y es que Oli había dicho que claro que si me iba a la cama a la 1 a 1:30 pues que le despertaría porque él se iba a ir pronto y las otros dos españoles que había Manolo y Buendi le dijeron que teniendo más experiencia nos dijeron que no me podían condicionar en el sentido de que cada uno hacía su carrera y que habíamos ido a hacer kilómetros entonces no se podía establecer unos horarios de dormir y de despertarse y es verdad que por ejemplo en Ronda nos pasa que al final claro la gente entra y sale y te despierta; es inevitable y Oli lo entendió. De todas formas yo tuve mucho cuidado y ninguno de los días desperté a nadie y con los días además con el cansancio entiendo que todos dormíamos profundamente las horas que dormíamos.


Así pues ese segundo día como me acosté con 170 vueltas al día siguiente pues similar nos levantamos y comenzó el calor. A las doce ya se cumplían 48h de prueba y pasé con 199 vueltas.


Ese tercer día fue clave porque a pesar del calor forcé y me acosté a las tres de la mañana para conseguir alcanzar las 270 vueltas; es decir hacer en ese día más o menos 100. Forcé incluso con calor y alcancé 266 vueltas pero al el día siguiente fue un día fatal me encontré cansado a todos los niveles; no supe aceptar o adaptarme bien a la situación de bajar un poco el ritmo que era bastante razonable hasta que bueno conseguí luego reciclarme pero ese cuarto día digamos suele ser el día de crisis o de cambio.

Sorprendentemente pude correr hasta ese momento y de hecho pasé las 72 horas es decir a las 12 de la mañana que era la que era mejor marca española de mi edad de m-55 que fueron 327 km aproximadamente; todavía hay que esperar que se ponga oficialmente si es que pone en marca de 72 horas lo cual no estoy seguro.





A partir de ahí pues ese día comenzó a dolerme la pierna izquierda; tenía un dolor que me parecía terrible cuando corría así que dejé de correr y me dediqué a andar y a descansar en las horas de sol.







Al levantarme del quinto día comprendí que todo el mundo tenía dolores y Oli me comentó que desde el primer día tenía dolor y me acordaba de él y aún así pues yo cambié un poco la forma de correr mucho más casi marcha atlética pero pude volver a correr. Rematé la tercera jornada a las 12:00 con otros 70kms y un total de casi 400kms (350 vueltas, aunque no recuerdo exactamente).

Ese quinto día avancé bien a pesar del dolor en el cuádriceps izquierdo (aductor + psoas también), dandome crema, con las mallas de compresión, etc. pude irme al bungalow aproximadamente a la una con 400 vueltas aproximadamente.



Me levanté más descansado y acometí ese tránsito del quinto al sexto día. Descansé a mediodía a pesar que ese día era nublado y apenas salió el sol y no llovió. Alcancé las 442 vueltas y 500kms a la hora de la cena (8 de la tarde) y decidí que seguiría avanzando durante la noche ya que era la última y para alcanzar el mayor número de kms ya que tenía la oportunidad.



Ese quinto día (el que terminaba a las doce) había conseguido remontar a los 80kms aproximadamente.

El sexto día alcancé 90 kilómetros; también estuve más horas en el circuito. A las 12:30 de la noche mis amigos se habían ido a dormir. Empezó a llover y me empapé en media vuelta y me tuve que cambiar integral. Ahí estuvo muy bien tener la tumbona que ya había comprado para Burjassot y en la zona de avituallamiento personal donde teníamos algunas sillas y mesas puse la tumbona y para esa noche fue clave porque estuve ahí durmiendo una hora y aunque tenía frío a las dos dos y pico vi que llovía menos empecé y hasta las doce del mediodía conseguí alcanzar 504 vueltas y pico, es decir, 570 km 433 metros.



La verdad que sorprendente muy bien luego con los amigos estupendamente siempre hay algún tipo de roce en la convivencia; somos personas entre 50 y 60 años ya con las cosas como las queremos hacer pues también los hermanos Olías tenían que dormir en la misma cama esto yo creo que es mejorable por la organización porque Javi y yo tuvimos la ventaja de que dormimos en camas individuales pero entiendo que dormir en la misma cama en sacos de dormir no es lo más relajante.

Por eso Mario se acababa saliendo a dormir al salón entonces pues bueno tampoco creo que descansara perfectamente ahí pero bueno yo creo que todos aceptamos cada situación ya digo los pequeños roces fueron inapreciables en realidad y yo mismo en un momento dado también metí la pata diciendo es que esto lo habéis dejado aquí (refieriéndome a ropa en las sillas del salón). Con el cansancio que teníamos pues a lo mejor en algún momento nos molestaba algo pero la verdad disfruté muchísimo con los amigos.

Oli su planeamiento dice que para hacer kilómetros quizá mejor ir solo; yo la verdad es que en esas condiciones con ellos yo creo que fui mejor que hubiera ido solo. Otra cosa es ir con otras personas que no sean amigos tuyos, pero con ellos estuve muy bien. Ha sido una experiencia extraordinariamente positiva y estoy muy satisfecho y las consecuencias únicas que tengo de momento físicas son los pies que se me hincharon igual que en Burjassot y ahora pues nada recuperando pero vamos, muy contento y ya teniendo que pensar en el campeonato del mundo de seis días en Hungría que ahí sí que va a ir gente pues muy muy buena y bueno ya veremos el circuito yo creo que es más más agradable no te encuentras gente de frente como aquí porque hacíamos una zona de 300 metros ida y vuelta y claro tampoco era muy muy ancho; era como de 4 metros de ancha la calle y claro cuando iban dos tres personas juntas pues tenías que ir esquivando un poco y adelantando y en fin vamos tampoco es que eso fuera determinante ni tan importante pero sí que es verdad que he visto que el circuito de Hungría quizás sea más cómodo vamos a ver dónde me toca en bungalows y cómo voy porque ya voy sin mis amigos voy con otra gente y a ver qué pasa.

Como idea principal a mí me gusta correr. Andar prefiero lo menos posible pero no tengo la fuerza física para hacerlo. Por ejemplo Guillaume, que iba primero, no quería andar y acabó descansando mucho.Me sacaba 70 vueltas el segundo día 40 el tercero y le pasé. Al final anduvo, entiendo que vio que no podría alcanzar más kms.


Por un lado entreno para correr sin parar el máximo tiempo posible, que ya alcanza a maratón y quiero que llegue lo máximo posible y por otro quiero alcanzar andar y correr a un ritmo que me guste por ejemplo 3 días ya lo he conseguido aquí. Luego ya es otra cosa, es convivir con dolor pero disfrutando muchísimo, aprendiendo, con la cabeza muy clara, y eso también me gusta. No es buscar el dolor, es hacer lo que quieres, lo que te gusta aunque duela y creo que muchos hacen eso por ejemplo ante un examen un estudiante se queda sin dormir o estudia con dolor cervical, en fin, no quiero justificarme, esto lo puede hacer o no el que quiera. De todas formas le he encontrado también el gusto a correr y a andar, a ver si en Hungría soy capaz de andar y correr durante los Seis días, dependerá como aquí de muchos factores, clima, alimentación, descanso, no lesiones, en fin, muchos factores.

martes, marzo 31, 2026

CARRERA DE 48H ULTRAFONDO BURJASSOT

                                        

Después de pensar varias veces como comenzar la crónica de esta prueba atlética he decidido comenzar explicando por qué quise y quiero seguir probando a llegar cada vez más lejos.


Incluso una de las personas que más me conoce, mi hija Ana, me decía que había una parte en mí de llamar la atención. No lo discuto del todo porque ella es mi hija y lógicamente tiene su opinión seguramente bien fundada pero lo que si discutiría es que sea lo fundamental porque mi motivación número uno yo se que es probar mis límites, ver hasta donde puedo llegar. ¿Que tengo necesidad de que me quieran (infancia jodida)? Por supuesto, no lo niego. Pero es muy pequeña esa parte, quizás pueda estar también por encima hacer algo diferente, algo reducido y para pocos; eso también me gusta mucho, seguir el camino marcado, lo que se supone que debe hacerse, cuidarse como se debe, a veces pues no me gusta y quiero probar lo que es para pocos.


                                                     

Sea como fuere tengo un afán interior de ver qué ocurre si me esfuerzo mucho en este deporte, quiero vivir esos momentos de agotamiento intenso, quiero tener mi cabeza consciente en esos momentos, vivirlos y sentirme vivo por ellos. Afortunadamente tengo la excusa de haber pasado un cáncer para poder gritarle a cualquiera que mi segunda oportunidad la utilizo como quiero.


Pero está la familia y lo que les debo a ellos y por ellos no todo vale y también debo cuidarme. Luis Lozano, que sabe bien de entrenamiento pero que no conoce tanto esta disciplina viene conversando y participando conmigo de alguna parte de los entrenamientos y cuidados para este tipo de carreras y me defiende porque prometo que no siento que sea tan extremo si se toman ciertas precauciones.


Tampoco vamos a mentir y quizás no sea para todos los cuerpos. Yo creo que me cuido de forma razonable; buena alimentación en casa, apenas bebo alcohol (este año nada por una promesa a Dios por los exámenes de mis hijas y por los enfermos), he reducido mucho el estrés, entreno bastante el gimnasio (muchos ejercicios de piernas, pero también del resto del cuerpo) y pocas cosas más que la familia. Y sobretodo el privilegio que Dios me lo permite. No se cómo he llegado a este punto porque yo en 2015 tuve una lesión de rodilla con un edema óseo que me tuvo sin correr año y medio y en 2019 tuve un cáncer linfático. ¿Por qué ahora puedo todo esto? Pues no lo se, pero como me gusta y veo que puedo hacerlo, pues lo hago.




Cuando practicaba ultrafondo entre 2004 y 2011 me fallaba mucho el estómago; es decir, llegaba un momento que debido a las náuseas no podía ni comer ni beber con lo cual el rendimiento deportivo bajaba mucho. Hoy en día todo se conoce más y a raíz de ir conociendo lo que realizan y recomiendan otras personas llevo varios meses practicando la alimentación e hidratación casi en cada entrenamiento y con ello construí mi pauta en carrera.


Para las 48h me planteé 47 ingestas de agua y 47 de isotónico o cocacola. Con las 47 ingestas de agua tomaba una pastilla de sal y un gel, guayaba, dátiles o barrita energética. Con el isotónico no tomaba nada. La mezcla del isotónico era 33 o 50 ml de agua con una proporción 1/0,8 de maltodextrina y fructosa y algo de creatina. El objetivo era una ingesta de 50grs de hidratos de carbono por hora, por ejemplo la guayaba o los geles podían ser entre 20grs y 45grs de hidratos de carbono. En detalle si alguien quiere ya lo cuento.

                                    

Aparte de ello tenía arroz blanco (sin más), manzanas, peras, pasta, caldo, bocatines de jamón serrano con quesito, gominolas, donuts y café frío. Todo ello con el objetivo de ingerir unas diez mil calorías cada 24h dado que vengo a gastar eso mismo en carrera a ritmo correr andar.


Seguí la pauta marcada unas 20h a partir de las cuáles no perdí del todo la misma pero a veces prefería repetir isotónico que tomar agua o tomar guayaba o manzana en lugar de otra cosa. Lo que mejor me sentaba era el arroz blanco y la manzana o la pera, es decir, precisamente lo más natural. Pero no dejé de tomar literalmente de todo, hasta chocolate que ofreció la organización o galletitas, es decir, como mínimo lo que yo tenía pautado, pero si me apetecía más, tomaba más.


El poder alimentarse e hidratarse sin problemas 48h es muy positivo y es preciso por lo tanto entrenarlo.


Otro aspecto esencial para mí es mantener la cabeza en su sitio toda la carrera para tomar las decisiones adecuadas. Creo que esto también se consigue con una planificación extensa y adecuada a tus posibilidades. Si bien la cabeza no me falló apenas tuve momentos de falta de claridad porque sí que tuve un fallo crucial y es no haber entrenado y no practicar los descansos.


Como en la prueba de 24h de diciembre no había descansado en ningún momento pensé que podría hacer lo mismo en 48h y me equivoqué. Aunque salí prudente, realizando 83kms en 12h (en la prueba de 24h de diciembre pasé las 12h con 96kms) y las 24h 143kms (en Barcelona en diciembre 176kms) tenía que haber descansado porque ya no estaba pudiendo correr nada y solamente andando se avanza poco y así llegué a las 36h con 188kms. A partir de ahí mi hija Ana viendo la situación me exigió descansar y me tumbé dos horas en las que conseguí dormir una y de alguna manera me repuse algo y cuando menos no me hundí del todo, pero hubiera debido planificar esto desde el principio, igual que hago con correr, que como se que no podré correr más de seis horas seguidas comienzo a correr y andar desde el minuto uno de carrera, de forma que prolongo el correr andar muchas horas.


Así que la principal conclusión que saco es que voy a entrenar también a dormir en salidas largas.


Otra consideración importante es que en los entrenamientos probé a tiradas megalargas de incluso 12h cada quince días y me he dado cuenta que al menos de momento es demasiado para mí. Nadie te entrena en ultrafondo, realmente no hay de momento entrenadores formados en esta disciplina. Hay recomendaciones y por ejemplo nadie suele entrenar estas megatiradas; en general se puede llegar a la distancia maratón una vez por semana o similar y el resto son entrenamientos de alrededor de veinte kms. En mi caso desde verano venía haciendo 2h como tirada mínima, corriendo y luego cada quince días una tirada de correr y andar de mínimo 7h y ya noté este mes que estaba saturado, como sin ganas de hacer kms y así he llegado a esta prueba creo que algo desgastado en eso aunque no ha ido nada mal el conseguir 232kms.


También por otro lado como el resultado de las 24h fue tan bueno pensé en intentar 280kms en 48h por superar la segunda mejor marca de la historia en España en M55 (hombres entre 55 y 60 años) e igualmente me equivoqué porque nunca he tenido el nivel ni el interés de obtener ninguna marca ni superar a nadie, sino como referencia sí me fijo en atletas que admiro como Paco Robles para intentar llegar a donde él llega, pero no para ganar a nadie, sino para realmente conseguirlo yo. Creo que se entiende la diferencia de enfoque y mi error. De todas formas como en carrera tenía la mente despierta supe adaptarme a ello y también con la ayuda de mi hija Ana valorar en sí mismo lo que estaba haciendo. Mi distancia más larga de una vez había sido 176kms y ya los estaba superando con creces.

Muscularmente y articularmente ningún problema. Donde tengo dolores es en ambos pies; ya en carrera los notaba doloridos en conjunto, no es algo específico como tobillo o talón es más como si me hubieran estado golpeando los pies y los tuviera magullados por todos lados. Espero se vaya pasando.


Ana estuvo extraordinaria en la prueba, no solo ayudándome a mí sino siendo generosa como médico le preguntaron muchas veces los corredores y también como compañera, ofreciendo de lo que teníamos (por ejemplo nuestra cama plegable para el descanso de Rubén) a los demás. A ella la apunté en 24h para que no solamente estuviera ayudándome y fue un acierto porque en varias ocasiones salía al circuito incluso ella sola cuando yo estaba descansando para quitarse el frío. Ella se incorporó el sábado a las 12 del mediodía (yo comencé el viernes a las 12 del mediodía) y por la noche del sábado al domingo y hasta el final ya hicimos todos los kms juntos. A las 12 de la noche se incorporó Sara para hacer sus 12h (casi 80kms). Ana consiguió 107kms en las 24h. 

                                                                          

Pasamos un fin de semana estupendo los tres. Ellas se llevaron muy bien en todo momento y no hubo ningún roce entre nosotros.

                                       



lunes, diciembre 15, 2025




24h en pista en Barcelona

 

Breve introducción: en 2013 había sido mi última participación en una prueba de ultrafondo; fue en el TP60 y como todas las anteriores nunca preparadas específicamente, sino a lo que saliera con un entrenamiento de media 50kms semanales.

 

En 2019, durante las sesiones de quimioterapia, me prometí volver al ultrafondo y aunque no podía correr corría y andaba incluso hasta 6h y en 2021 volví a pruebas de 6h, 12h o superiores a 50kms.

 

Todavía no podía correr de continuo más que unos pocos minutos. Y así hice maratones de Madrid en el entorno de 5h40’.

 

En mayo 2023 tras un Mapoma en 5h47’ (es decir a poco de pasarme del tiempo límite) me dije que solo correría y volvería al ultrafondo cuando me hubiera preparado mucho mejor.

 

Tras dos experiencias previas en 24h en Barcelona en el año 2022, en la que en la última (17 de diciembre de 2022) pasé muy malos momentos por el frío y un entrenamiento que no era un entrenamiento sino salir a correr me apunté a estas 24h, de nuevo en Barcelona.

 

Desde ese mayo de 2023 las marcas en maratón han ido bajando hasta llegar a este 30/11/2025 en 4h17’. Y la única prueba de ultrafondo en este tiempo ha sido este mayo en los 101k de Ronda, en un equipo fomado por unos buenos amigos: Javi, Jose, Mario y JaviOl. Andando ellos todo el rato y yo de vez en cuando echando a correr y esperándoles para pasar juntos los puntos de control.

 

Y tras esta “breve” introducción llegamos al fantástico desempeño en las 24h de Barcelona el 13 y 14 de diciembre de 2025. 2.200kms en la temporada del año 23-24 y 3.100 en la 24-25 y final de temporada 24-25 y comienzo de 25-26 en el entorno de 80kms de media a la semana, lo cual no es todavía de alto nivel pero sí que me ha hecho avanzar mucho.

 

He arriesgado con tiradas muy largas, una de 8h y otra de 9h donde no solo he practicado CaminarCorrer sino además, lo que es igual de importante, hidratar y alimentarme continuamente, tuviera o no hambre o sed.

 

En las pruebas de ultrafondo siempre había tenido problemas estomacales, tengamos en cuenta que pueden llegar a ingerirse medio litro de líquido cada hora, aparte de geles, barritas y todo tipo de frutos secos, o dulces, etc…

 

Yo de momento he practicado la pauta de beber medio litro con isotónico cada hora, un gel a la media hora y pastillas de sales cada hora. No para seguir esa pauta en carrera sino para ir acostumbrando al estómago a asimilar gran cantidad de líquidos y alimentos.

 

Fuimos a Barcelona Javi Mulas, José Manuel Olías (Oli), Mario Olías y Sara. Los dos primeros participaban conmigo en las 24h con la intención de hacer 100kms que es aproximadamente lo que hicieron y Mario y Sara en 12h sin una marca previa en mente que yo sepa.

 

Llegamos a Barcelona en tren el sábado a las diez de la mañana, un desayuno y directos a la pista Joan Serrahima donde se celebraba la prueba.

 

No quedaba sitio en las carpas habilitadas en la meta pero Oli, como siempre con buen criterio, nos propuso ponernos en contrameta. Yo encontré una buena mesa y sillas y comenzamos a prepararlo todo.

 

Pedí 10 botellines de agua a la organización y los rellené con isotónico y otros 3 con alimento líquido (más proteína que hidratos de carbono), algunos geles del decathlon que ni siquiera había probado nunca, bocadillitos de guayaba, ositos Jaribo, pipas peladas, pastillas de sales, 4 bocatines de jamón serrano y queso o quesito y otros 4 de jamón york.

 

Al haber podido preparar previamente el isotónico en las botellas de medio litro me vino luego muy bien en carrera para apenas parar a cogerlo, beberlo en un par de tragos (lo recomendable es a tragos cortos, pero ya digo que lo estaba entrenando para darle más caña al estómago). En general cada hora tomaba una pastilla de sales y la alternaba con un botellín de los preparados o un botellín de agua de la organización. Iba tomando algún bocatín o del resto de lo que he comentado. No llevé una pauta estricta, pero en total más o menos me tomé 6 botellines de agua de la organización y 8 míos, es decir, unos 7 litros de agua, quizás más.

 

También tomé 3 o 4 dátiles, todos los bocatines de jamón serrano y solamente uno de jamón york (con el poco sol me parece que se había puesto malo y no quise arriesgarme), parte de las pipas saladas, al menos 3 bocatines de guayaba, 3 geles, como quince ositos de Haribo, varios caramelos de eucalipto, una manzana (gran idea llevarla) y no recuerdo más. Yo iré mejorando la pauta alimentaria y de hidratación, pero forzándome incluso a comer y a beber cuando ya a las 14h comenzó a fallarme algo el estómago fue lo mejor. También tomé caldo de la organización y un plato de macarrones con tomate y queso que me comí andando en una vuelta a la pista.

 

En lo atlético mi pauta era correr suave 400mts y andar 100mts, sin embargo, por no pasar por meta andando decidí modificar la pauta sobre la marcha a algo más conservador (300+100) de forma que la parte andando la hacía en la contrameta. Fue un gran acierto porque creo que al ser más conservador pude mantener esa pauta casi 15 cuando lo máximo que tenía previsto era mantener mi pauta hasta las 12h y 96kms.

 

La mayoría del recorrido la hacía entre las calles uno y dos, en la línea divisoria. En estas pruebas en pista se cronometra de la siguiente forma: metros de la calle interior y al paso por meta, es decir, que como los participantes en las 24h teníamos las calles 1, 2 y 3 cada vuelta te contaría 400mts aunque en la calle 2 son 407mts y en la calle 3 son 414mts aproximadamente.

 

Conociendo esto ya de otras pruebas en pista y saliendo que iría en parte en la calle 2 (aunque en muchos tramos fui pegado a la cuerda) me marqué en el GPS “calle 2”, estoy hizo que las diferencias entre el marcaje de la organización (que es el que vale) y el mío (que es más favorable y me motivaba en carrera) fuera aumentando hasta que terminar la prueba en 176kms mientras que oficialmente he hecho 172kms.

 

En todo caso por encima de las mejores expectativas. Yo tenía previsto como he escrito antes hacer 96kms en 12h y según la organización hice 96,8kms. Por mi GPS los 100kms los pasé en 12h09’ lo que mejoraba mi marca en casi dos horas y media. Hace tiempo me parecía imposible hacer 100kms en 12h y sin esperarlo casi lo consigo.

 

Como decía las primeras horas salían por encima de lo previsto, que eran 8kms/h y además pude mantenerlo hasta las 14h y media aproximadamente. De las 3 a las 6 de la mañana pude hacer también lo previsto y marcar 6kms/h andando, con lo cual alcancé 128,8kms a las 17h. Como mi idea era llegar a 168kms me quedaban 7h para hacer 39kms. Estaba bastante tocado del peroneo/tibial anterior derecho pero ya conocía esos dolores y los dejé hacer y se fueron. Estiré un poco y bajé el ritmo pero cuando iba amaneciendo tomé un café y comencé a subir el ritmo andando y andando y corriendo de nuevo hasta conseguir 172km totales.


432 vueltas a la pista. Cada 3 horas cambiamos de sentido. Se hace largo, quizás muy largo, pero me centré en mi entrenamiento, en las pautas, en comer y beber y entonces las 13.000 calorías que gasté las recuperé sobre la marcha porque al llegar a casa por la noche pesaba casi lo mismo que al salir.

 

Ahora vendrán unos días en los que cuidarse es fundamental porque te puede atacar cualquier cosa. Yo a veces pillo algún catarro o algo peor. Esta vez voy a seguir el consejo de Paco Gilo y tomar Flumil Forte; comencé hace unos días antes de la carrera y ahora los días de después.

 

Tengo el pie derecho un poco hinchado, me duelen los riñones de tanto apretar al final andando, la cintilla iliotibial derecha me ha dolido como si me hubieran golpeado pero nada estropea la satisfacción del agotamiento intenso, la paz del cansancio y también la paz y el orgullo propio de haber arriesgado entrenando, de haberme atrevido a intentarlo.

 

Luego ya solo podía ponerme en manos de Dios y aceptar lo que fuera. Y lo que ha sido es un pasote. ¿Cómo este atletita de tres al cuarto se ha podido hacer ciento setenta y tantos kms en 24?

 

Ayer ocupé el tercer puesto de M55 (éramos 14), solo me superaron 4 personas de mi edad o más mayores (dos M55, un M60 y un M65) en la carrera de ultrafondo no Trail más famosa de España y a la que suelen ir los mejores y he quedado el 19 de 150 participantes (solo 123 tomaron la salida). No me importan nada estos números, Oli ya me quitó de la cabeza todas estas tonterías. De hecho no miré el panel de resultados hasta las 12h, ni siquiera estaba en ello y eso que se veía claramente al pasar por meta.

 

Primero, preparación (que también incluye podólogo, fisio y entrenamiento de comida y bebida) y luego seguir la pauta entrenada/decidida sin salirse del guion salvo para ser más prudente. También es determinante en carrera parar lo menos posible y aún así según el GPS paré media hora (entre hacer pis, coger esto o lo otro o simplemente sentarse un par de minutos).

 

Ha sido maravilloso, ya con ganas de entrenar. Y en marzo me esperan 48h en Valencia, en mayo 6 días en Francia y en septiembre el campeonato del mundo de 6 días. Un mundo ya desconocido que habrá que entrenarlo.

 

Ha sido también maravilloso saber el seguimiento de la familia y de los amigos. Leían sus mensajes por megafonía de vez en cuando.

 

Gracias Dios mío por tanto.

martes, mayo 13, 2025

101k Ronda XXV Edición

Había dejado apartado al menos temporalmente el ultrafondo porque me dejaba muy lento y he disfrutado estos dos años de volver a correr primero lentamente y ya mejorando ritmos y sintiéndome fuerte.

En mi caso correr una maratón completa, pongamos en menos de 4h30’ o una media maratón en el entorno de 2h o menos o 10k en menos de una hora se ha puesto de manifiesto en estos venticinco años de corredor que no me ha resultado factible. No se si no he llevado un entrenamiento adecuado para ello o mi cuerpo no me lo ha permitido, pero el caso es que cuando he hecho pruebas de ultrafondo (28) de forma más o menos seguida o maratones (39) incluso demasiado seguidos (3 en un fin de semana, un maratón por mes, etc…) en los entrenamientos intermedios he acabado corriendo a ritmos de 7’/km o más lento, lo cual si es por decisión propia o para acompañar a un amigo no me importa, pero cuando es porque no puedo (y así ha sido) pues he ido dando prioridad o bien a este tipo de carreras o bien a entrenar.

En los últimos dos años (después de tres Mapomas seguidos en el entorno de 5h45), después del último Mapoma en 5h47 donde vi cercana la posibilidad incluso de no entrar en el tiempo límite (6h) me centré en entrenar y desde mayo 2023 no había participado nuevamente en una prueba de ultrafondo.

El no participar en pruebas de ultrafondo me aparta de compartir con amigos unas experiencias que me satisfacen muchísimo y como no he encontrado la forma de entrenar como quiero y participar en las ultras, siempre acabo teniendo que elegir una cosa o la otra.

A finales del año pasado mis amigos Javi y Oli me dijeron que iban a participar en los 101k de Ronda y que valorase ir con ellos puesto que los hermanos de Jose (Mario y Javi –JaviOl a partir de ahora-) también querían participar en equipo y que los equipos unisex debían ser de cinco personas. Les faltaba uno y pensaron en mí aunque sabían que estaba centrado en entrenar para conseguir acabar Mapoma en abril 2025 sin parar a andar.

Aunque me decía a mí mismo que debía rechazar de momento el ultrafondo decidí decirles que sí por apoyarles más que por propias ganas de hacerlo, las cuáles no tuve casi hasta el momento de ir; participar con ellos era un acicate pero pensar en 101kms fuera andando o andando y corriendo, el viaje, dormir en el Polideportivo con los participantes civiles y militares y demás que he vivido en otras ocasiones me daba pereza, incluso me preocupaba romper en parte la armonía entre Javi, Oli y yo porque a veces cuando me canso en estas carreras me pongo muy gruñón o desagradable.

A pesar de todo ello, como ni siquiera estaba hecha la preinscripción a la carrera, les dije que sí, que en principio, digamos, sí.

Y fue pasando el tiempo y las cosas fueron yendo paso a paso y los dí todos. En diciembre, la preinscripción y a finales de enero la inscripción, certificados médicos y salimos como reservas, creo recordar que el equipo 30 o así de reserva y me dije: “pues mejor”.

Pero a los pocos días nos notificaron que habíamos entrado y que teníamos diez días para hacer el pago y formalizar la inscripción. Igualmente decidí continuar adelante ya para no dejar colgados al equipo y me dejé llevar.

Los entrenamientos de esta temporada los he enfocado exclusivamente a entrenar para Mapoma y han ido muy bien de forma que hace quince días conseguí el objetivo que buscaba de correr sin parar a andar (solo un par de cuestas arriba ya en los k36 y k37) y la terminé en 4h25 (1h22’ menos que en 2023).

Efectivamente no había entrenado pensando en ultrafondo y mucho menos para hacer andando (como había decidido el equipo la haríamos) una prueba de 101 kilómetros. Me fui motivando pensando en las cosas positivas que tendría la prueba y como en tantas ocasiones con las dudas si podría terminar la prueba.

En esta ocasión no me estaba poniendo nervioso por los preparativos en los días previos como ha sido lo habitual en mí en estas pruebas. Los 101k de Ronda no requieren tanta logística como por ejemplo El Privilegio (180k y que solo tiene cinco/siete avituallamientos y en el que participan apenas 40/50 personas) pero sí hay que preparar el material obligatoria (manta térmica, luz frontal con pilas de repuesto, luz trasera, mallas largas o por debajo de la rodilla, chubasquero, silbato, DNI, copia del DNI –para el pasaporte/rutómetro/cartilla donde van sellándote cosas en la prueba-, bidones con 1l de líquido) y también pensar si querías dejar bolsa de cambio en Setenil (k50) o en el acuartelamiento (k69) y también pensar qué ropa llevar puesta, bártulos para dormir en el Polideportivo, geles o demás para la mochila en carrera, etc…

Teniendo en cuenta que la carrera proporciona 19 puntos de avituallamiento, más o menos cada cinco kms. En todos ellos hay agua y en la mayoría isotónico y suele hacer bastante calor en Ronda en estas fechas.

Teniendo en cuenta todo ello preparé una mochila con capacidad para 5l de la marca Aonijie. En los bolsillos delanteros puse dos softflask (botellas plegables) de 500ml cargadas con recuperador (de la marca Fire) que había congelado hace dos días con lo cual se mantuvieron frías incluso durante la carrera del sábado; 3 geles, dos barritas energéticas, dos trozos de dulce de guayaba, dni, chubasquero, prenda larga por si nos cogía el frío antes de la bolsa de vida, frontal y pilas de repuesto, un par de bocatas pequeños de jamón serrano con queso philadelphia, vaso plegable, manta térmica, luz roja trasera, pasaporte legionario, un billete de diez euros y dos de cinco, toallitas húmedas y un bote de vaselina envuelto en una bolsa. También metí dos tipos de auriculares (sabía que en equipo no los utilizaría y no los utilicé en la carrera. También un pequeño pastillero para omeoprazol y las pastillas que tomo diariamente. Adicionalmente también, como alguno era friolero y no tenía guantes, llevé guantes y braga de cuello metidas en la mochila desde la salida).

Todo ello cabe sin problemas especiales en la mochila pequeña y teniendo en cuenta los 19 avituallamientos y la cantidad de cosas que dan en ellos debería ser más que suficiente.

Para la bolsa intermedia unas zapatillas saucony de asfalto, calcetines, camiseta de manga larga, calzoncillos y mallas pirata (por debajo de la rodilla).

Mi equipación de salida: gorra, gafas de sol, zapatillas de Trail de New Balance (con 700kms a sus espaldas), ropa interior, mallas cortas con bolsillos laterales y trasero. En el trasero metí el móvil enfundado en una bolsa para que no se mojara en su caso con sudor o lluvia. En el bolsillo lateral derecho bolsita doble con pastillas de sales (apenas tomé cinco en la prueba, dado que apenas hizo calor y no tuve que hidratarme demasiado, perdiendo sales), camiseta de manga corta de Hoko y encima camiseta de tirantes Garabitas (la camiseta Garabitas en el caso del resto del equipo fue de manga corta pero el equipo debía llevar la misma camiseta).

Bolsa de viaje con pantalón de chándal, neceser, etc… (se me olvidó toalla y me la dejó Javi) y una bolsa adicional con saco, colchoneta (tengo que comprarme otra o bien una cama ligera porque la colchoneta es demasiado fina y no aporta más que aislante pero no acolchado y almohada hinchable (no me resulta necesaria porque puedo dormir mejor haciendo una especie de almohada con parte de la ropa como el chándal y un jersey o sudadera.

Aunque prácticamente utilicé todo, es decir, que no iba con nada de más, teniendo en cuenta que íbamos cinco y en un solo coche hacía falta un coche grande y JaviOl propuso el suyo que resultó ser un monovolumen con un gran maletero donde nos cupo todo sin problemas.

Pedí el viernes libre en el trabajo puesto que salíamos a las once de la mañana.

Para no dejar a mi familia sin coche y dado que habíamos quedado en Valdemoro (punto de salida habitual cuando vamos hacia el Sur, dado que es bueno para aparcar teniendo en cuenta también de donde viene cada uno, por ejemplo Oli desde Alpedrete) a las once, quedé con Javi a las 10:30 en el metro Oporto. Me pudo acercar Ana en coche con lo cual me evité ir cargado en el metro como había pensado inicialmente hacer.

Antes de ir a Valdemoro paramos en un decathlon puesto qua Javi tenía que comprar un inflador para su colchón (digo colchón y no colchoneta porque son realmente mullidos y gruesos).

Llegamos pelín tarde a la cita con la familia Olías y además JaviOl y Mario habían aparcado más de quinientos metros lejos del lugar habitual de cita (Javi, Oli y yo solíamos quedar en otro punto). Como no les veíamos en el punto habitual pensamos que no había llegado y Javi comentó ir a tomar un café. Lo puse en el grupo de wasap sin darme cuenta que habían puesto su ubicación y Oli dijo si estábamos de coña. Una leve confusión y rápidamente nos dirigimos al punto y salimos un poco antes de las once y media de la mañana. Teníamos por delante 550kms hasta Ronda.

Yo me situé en el asiento trasero central porque creo que es el sitio más incómodo y quería que mis amigos fueran lo más cómodos posibles, además así estaba también en el centro de la acción.

De todas formas mi propósito principal del fin de semana no era tanto la prueba como ser para el grupo un apoyo y nunca una carga. No crear ninguna desavenencia, ponerme a disposición de todos y ayudar lo más posible y sobretodo no enfadarme con nada. Recé mucho por ello y salió bien; no tuve ningún momento que por el cansancio pusiera una mala cara o diera una mala contestación a mis amigos o al resto de personas. Me comporté de forma muy positiva e incluso alegre pero a la vez sin ser pesado, con lo cual conseguí mi objetivo y además lo pasé mejor que nunca. Y es que además participar en equipo y un equipo tan armónico.

Mario buscó un sitio para comer de menú en Jaén y sobre las dos y cuarto hicimos la única parada del viaje en un restaurante de un polígono industrial donde comimos bastante bien por 86 euros los cinco. Yo comí un primer plato de cocido (el caldo con fideos, garbanzos, patata y algo de verdura) y un churrasco, flan, agua y café. Pasamos un muy buen rato.

Continuamos viaje y en esta segunda parte condujo Javi en lugar de JaviOl. Llegamos al Polideportivo Cobreros a recoger el dorsal y la bolsa del corredor poco antes de las seis de la tarde. Ya comenzaron a marcarnos en el pasaporte legionario estas cosas de la recogida. Nos hicimos la primera foto de las casi 200 que tiramos entre todos.


Desde ahí al Polideportivo El Fuerte, donde teníamos el alojamiento en el pabellón. Cuando llegamos era aparentemente imposible encontrar plaza de aparcamiento y JaviOl nos dijo que el año pasado aparcó a quince o veinte minutos andando de allí. Les dije que iba a rezar a San Expedito, como hace Sofía cuando no encontramos sitio y encontramos sitio a la primera, en la propia calle del Polideportivo, en un sitio al lado de unas instalaciones cerradas y ahí ha pasado el coche el fin de semana sin ningún problema. Los amigos bromeaban con esto y es que, entre otras cosas, el nombre del santo se las trae. Es un santo del que nadie se acuerda y dice Sofía que por ello se le reza para encontrar aparcamiento. El caso es que surtió su efecto.

Tuvimos mucha suerte en la asignación de plaza en el Polideportivo porque nos tocó casi en el extremo opuesto a la entrada al pabellón y nos evitamos muchos ruidos por la noche de ida y vuelta de gente y también teníamos más espacio para dejar nuestras cosas.


Una vez instalados nos fuimos a pasear por Ronda a recorrer los puestos de ropa de los 101k, de la Legión, etc… y disfrutamos de una rica cerveza artesanal al lado del puente sobre los cortados tan característicos (El Tajo lo llaman). Buscamos un sitio para cenar pizza y de vuelta al Pabellón cinco minutos antes de que apagaran las luces y se solicitara silencio.

Una vez apagadas las luces no hay casi ruido a pesar que somos unas trescientas personas pero enfrente tengo a un padre y un hijo con los móviles luciendo hasta las doce. Me pongo la radio y estoy relajado. Mis amigos ya duermen y yo consigo dormirme de doce y media a tres y media. Luego otro tirón más de cuatro a seis con lo cual cinco horas que no está nada mal para las circunstancias.

Nos levantamos y nos vestimos sobre las siete y media y salimos a desayunar en el mismo complejo deportivo y andando nos dirigimos a la salida de la prueba. Son veinte minutos andando tranquilamente y paramos de nuevo a tomar un café.

Al lado del campo de fútbol donde tendrá lugar la salida están los camiones para dejar las bolsas de vida para Setenil o para el Cuartel. Todos hemos decidido dejarla en el Cuartel dado que llevamos ya las luces frontales y trasera en la mochila que portamos y efectivamente es un acierto cambiarnos tranquilamente en el Cuartel, donde cenamos en el k69.

Salimos en la parte de atrás del pelotón con lo cual tardamos unos ocho minutos en pasar la salida. Todo en orden yo llevo en la mano una bolsa con una botella de litro y medio casi helada que todavía se mantiene así desde que la traje de Madrid ayer por la mañana. Una buena solución para los primeros diez o quince kilómetros. Yo voy bebiendo a cada rato y alguno de mis amigos toma algún trago.



Podríamos valorar una primera parte de la carrera hasta el k23, justo pasado Arriate, donde comienza la subida larga y fuerte. Casi al principio de la misma está el AV5 en el Cortijo del Marqués donde estaban haciendo paellas para los marchadores, aparte del avituallamiento de agua, isotónico, etc…; la paella no estaba contemplada en el rutómetro/pasaporte y nos encanta disfrutarla y paramos un buen rato. A partir de ahí la cuesta que se conoce como la cuesta de los cochinos (hay cerdos ibéricos a la derecha de la subida fuerte sueltos en la dehesa).

En esta parte comienzo ya a acelerar algo el ritmo e incluso correr para cambiar un poco la dinámica de mis piernas y tomar algunos descansos mientras espero al grupo y sacudirme las zapatillas, quitarme la mochila, etc… Suelo tomar una distancia de entre dos y tres minutos en poco más de un km.

Me noto fuerte pero sigo rezando para que a mí y a todos nos vaya bien. De hecho en la primera parte del recorrido, hasta el k50 aproximadamente, rezo cinco rosarios, algunos misterios de esos rosarios son para diversos marchadores que voy conociendo por el camino: Pablo y Jaime, que son policías nacionales y son dos jóvenes de 30 y 32 años; rezo por ellos y por sus familias; un grupo de cuatro malagueños comandados por Juan Diego; una mujer que participa en su primera carrera con distancia superior a maratón: Susana, a la que espera su novio en Setenil, Juan, etc…

Nosotros cinco vamos muy bien, unas veces muy juntos, otras en parejas o tríos o más separados; no hay ningún reproche, ninguna queja, todo buenas palabras y risas; creo que todos pensamos que Javi puede ir perdiendo fuelle pero todo lo contrario, Javi es el capitán que lleva el bordón (palo que debemos llevar como equipo) casi toda la prueba y comandando el grupo.



De momento no he ido mirando el perfil y recién comidos afrontamos la primera subida larga. Hasta aquí no hemos tenido una cuesta tan larga y pronunciada, porque hasta ahora hemos estado en un sube y baja o llaneo sencillo. La cuesta del k24 en adelante se hace un poco dura dado que termina en el k28, habiendo subido más de 300 metros de desnivel.

El avituallamiento que pone fin a la subida está en el cortijo del Polear. Pequeña bajada y ya llaneo largo donde nos pegó un poquito el sol pero que en otras ediciones supone una solanera que machaca a muchos participantes. Al final, giro de 90 grados y bajar por una pendiente pronunciada a Alcalá del Valle (ahí Javi se comió mogollón de plátanos) que marca la distancia de maratón.

Salida del pueblo por una cuesta muy fuerte pero corta en dirección a Setenil de las Bodegas y a partir de ahí terreno tendente hacia abajo.

Llegamos a Setenil a las siete de la tarde, nueve horas y media desde la salida. Haciendo cálculos y mirando ya el perfil valoro que podemos terminar entre veinte y veintiuna horas pero Jose me dice que cree que más bien veintidós porque estos segundos cincuenta kilómetros son más duros.

Setenil nos recibe con un pueblo precioso y muchísima animación.


En Setenil también hicimos un buen descanso, tomando un par de sándwiches por mi parte, Javi tomó bastante chocolate según me dijo luego; también había tomatitos cherry que venían muy bien, frutos secos, etc… Paré al baño y me quedé bastante más a gusto. Los demás aprovecharon para descansar un rato.

El tramo de Setenil al cuartel (k70) donde se sale y enseguida se sube una cuesta como de 1 Kilómetro fuertecilla, luego llaneo cruzando algunos arroyos Y luego ya una subida fuerte y larga para coronar y bajar hacia el cuartel con pendiente muy fuerte a partir del k61.

Ya de noche - cuartel (2° punto descanso "CLARO"). Cena y mochila de cambio. Aquí se retira JaviOl porque le duele bastante el peroneo o el tendón del mismo debido seguramente a las fuertes bajadas y que en su momento tuvo una lesión bastante larga ahí.

Nos apena bastante por él y porque vamos muy bien juntos. Esperemos que la retirada haya sido a tiempo que no sea una lesión.

Del cuartel se sale bajando un poco de llaneo y subida a la Ermita por pendientes muy fuerte. Subida con un primer tramo, luego un pelín de llaneo donde puedes respirar y otro segundo tramo con la que cree Jose la pendiente más fuerte y larga de la prueba. Coronas en la ermita y bajada por fuerte pendiente, pero corta, por la típica ruta zigzageante desde un pueblo a su ermita

En el km78 llegamos al cementerio de Montejaque (avituallamiento donde Javi y yo nos bebimos un café).

En día claro se ve desde allí otro pico enorme q se empieza a subir rodeando y cuando estás en la otra cara subes por pendientes fuertes, por tramos, casi hasta arriba y luego bajas más directo por pendiente igualmente fuerte hasta Montejaque (Pueblo; k82).

Bajada casi toda por asfalto ya larga desde Montejaque hasta Estación de Benaojan pasando previamente por el pueblo de Benaojan (están ambos sitios bastante separados). Aquí vemos una noche muy bonita


Empieza la última subida de entidad desde allí. Primero llaneando unos minutos para girar 90 grados a la derecha y empezar la última zona larga de subidas. Comienza con fuerte subida al principio de asfalto para ir este desapareciendo y cruzar algunos "hilos" de agua q van apareciendo... Aquí iba con Jose a un ritmo medio y comenzamos a oir por detrás un ruido de bastoneo bastante fuerte y como yo venía pasando en las subidas a todo el mundo me quedo algo perplejo y le grito que como es que va tan rápido y me contesta con algo de chulería que quiere llegar cuánto antes; como me encuentro fuerte me digo: “pues no me vas a pillar” y no se por qué me pongo a acelerar y la verdad es que hago una subida de 3kms muy intensa, incluso corriendo y disfrutando un montón, pasando al menos a doscientos marchadores.

Cuando acaba esta fuerte subida, hay una zona tb larga de bajada con un perfil "muy vertical" donde a la mayoría las rodillas nos 'hablaban'. De nuevo cuando se acaba la bajada otro tramo de un par de subidas no muy largas, pero con pendiente. Aquí como en todos los sitios que hay alfombra para control de paso me quedo antes de entrar al avituallamiento y en esta ocasión he sacado al equipo casi veinte minutos.

Estoy disfrutando mucho y cada uno va yendo como le apetece pero luego siempre nos encontramos y aunque ya estamos descalificados como equipo siempre pasamos las alfombras de control juntos como desde el principio.

Decir que la descalificación del equipo supone también la descalificación de todos sus componentes, de forma que, aunque se nos permite seguir hasta meta, no aparecemos en las clasificaciones.

Y otra precisión es lo molesto que es a veces transitar en estas pruebas con las personas que utilizan bastones. Casi ninguna los usa bien y provocan golpes o pinchazos o parones al resto, por llevarlos demasiado abiertos o bastonear hacia adelante y luego hacer mucho recorrido atrás con lo cual el bastón queda en el aire golpeando hacia atrás. De hecho a mí me lo clavaron una vez y todos los del resto del equipo tuvieron algún percance similar.

Al avituallamiento citado se llega en el k93 y se llama El Cortijo de la Manía. Estaban haciendo porras y chocolate y yo me comí bastantes trozos de porra crujientes y dos vasos de chocolate que me sentaron muy bien. No tuve problemas estomacales en ningún momento de la prueba a pesar que comí todo lo que quise (con un poco de control, pero básicamente comí bastante).


Al salir de aquí ya no me separé del grupo de cuatro que éramos. Ya bajar con pensamiento de llegar a la cuesta del cachondeo. Bajada larga pero más llevadera. Una tachuelilla que se sube al final corta y después más corta aún para llegar al último avituallamiento (puerto de la muela k95 y medio). Poco después, muy poco, coronas y ves Ronda perfectamente y ya también la cuesta del cachondeo (porque es una cuesta larga para ya llegar a Ronda después de 100kms).



Y por último giro a la izquierda para afrontar el último km ya por la ciudad y entrada en meta en 22h33’ (el reloj de la organización marcaba 22h41’ por esos ocho minutos que tardamos en pasar por el arco de salida).

Una alegría llegar en tan buenas condiciones y habiéndolo pasado tan bien y me puse a saltar y a hacer tonterías.



Al llegar a meta Javi y yo queríamos volvernos al Polideportivo pero Mario y Jose dijeron de relajarse primero en la zona de meta y fue un gran acierto. Fuimos a la carpa donde se daba la cena/desayuno (en realidad era una cena, con pasta, arroz, un par de filetes en salsa, yogurt, etc…) que tomamos como desayuno y disfrutamos tranquilamente con una gran alegría mientras JaviOl venía a nuestro encuentro.

Recogimos la bolsa de vida de vuelta del Cuartel y los cinco nos dirigimos al Polideportivo. Quince minutos más o menos de paseo tranquilo y allí me pegué una buena ducha, me cambié de ropa y estiré bien mientras Jose, Javi y Mario descansaban tumbados intentando dormir una hora más o menos. JaviOl sentado apoyado en la pared del Poli a nuestro lado y así pasé un buen rato contemplando a mis amigos y saboreando la paz del cansancio.

Una bonita aventura que cuando quieran mis amigos repetiría aquí en Ronda o en cualquier otra carrera que organice la Legión. Ojalá se planteen muevas aventuras juntos.

Nuestro capitán se olvidó el bordón y ya tenemos excusa para volver el año que viene.

De la prueba lo que me pareció más duro son las dos o tres fortísimas bajadas que realmente son complicadas de gestionar y que me han dejado el tobillo, peroneo y demás de la pierna derecha inflamados. Por lo demás la prueba es cada vez mejor; desde que participé en 2009 ha mejorado en todos los aspectos y es una experiencia muy recomendable y a repetir.

SEIS DÍAS DE HUNGRÍA. CAMPEONATO DEL MUNDO

  CRÓNICA SEIS DÍAS DE HUNGRÍA. CAMPEONATO DEL MUNDO Cuando me apunté a esta carrera en Hungría ya me había apuntado a los 6 días de Francia...