La noche de ayer fue revuelta. Guillermo no se podía dormir y se vino a nuestra cama, y Ana, en mitad de la noche, como casi siempre, se vino también.
Es muy habitual que Ana venga a dormir a nuestra cama. Se despierta por la noche y tiene miedo, y entonces viene a nuestra cama. Se coloca en el lado de Sofía para que yo no me de cuenta y la eche. Yo hacía lo mismo de pequeño, porque si mi padre se daba cuenta se enfadaba.
Normalmente me despiertan varias veces, porque Sofía tiene que hacerle hueco, se pega a mi y por el calor, el roce o el movimiento me despierto.
No pasa nada, estoy acostumbrado. No entiendo a esos padres que siempre andan quejándose de los problemas que tienen con sus hijos, de lo cansados que están, y se están refieriendo simplemente a que les despiertan por la noche.
Pero ayer fue bastante fuerte, porque guille es ya muy grande y se movía mucho, así que cada dos por tres me despertaba. Estaba tan cansado que no tenía ni ganas de echarle a su cama. Pero dormí fatal.
Además, claro está, si entran ellos sale Sofía, que acabó durmiendo en la cama de guille.
No, si no nos aburrimos, eso no.
2 comentarios:
Después de tanto triatlón, carreras y sofocos varios me ha gustado bastante esta escena de familia tan tierna y humana.
Un saludo, Guille.
Nos vemos en el Cagigal.
Es lo que hay cuando hay ninos por medio!, animo Guille y Sofia que los miedos se las pasaran en na de tiempo.
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